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Estimados compañeros y compañeras de los cuerpos diplomáticos de Venezuela, Cuba, Corea y Ecuador.

Estimados invitados e invitadas del Partido Comunista e Izquierda Unida.

Amigos, amigas.

Camaradas,


Concluimos el decimotercer congreso de la Juventud Comunista tras tres intensas jornadas de debate que culminan el trabajo que el conjunto de la militancia ha llevado a cabo estos últimos meses, ya sea debatiendo los documentos y aportaciones o haciendo posible su realización. En primer lugar,quiero dar un reconocimiento a cada una y cada uno de los militantes de esta organización, por su compromiso y trabajo voluntario, y un reconocimiento especial a la labor del servicio técnico por hacer posible este Congreso, al Comité Central saliente por su labor y al camarada Nacho y al compañero Jesús de la junta de distrito y a la agrupación de Vicálvaro porque sin ellos no podríamos estar hoy aquí debatiendo.

Saludar también a los delegados y delegadas internacionales que han asistido al Congreso así como a quienes nos han enviado un saludo. La clase obrera y su juventud  son una sola clase y nuestra coordinación y trabajo conjunto son fundamentales  en la lucha antiimperialista y por el socialismo.

Un saludo también para nuestro partido. Una de nuestras misiones más importantes es formar cuadros y la generación que pasará a engrosar vuestras filas tras este Congreso estamos seguros que supondrá un aporte esencial en el necesario refuerzo del Partido de la clase obrera. Cabe señalar que hoy se cumplen exactamente 39 años del sábado santo rojo, fecha en que se produce nuestra legalización. Casi cuatro décadas después de haber salido de la clandestinidad debemos poner en valor la visibilización e independencia orgánica e ideológica que debe tener el Partido Comunista.

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A día de hoy, 8 años después de que estallara la crisis,  la juventud es uno de los sectores más afectados por sus consencuencias y por las medidas que la oligarquía ha ido tomando para tratar de recomponer su tasa de ganancia. En torno a un 50% de paro juvenil, trabajos temporales, en condiciones precarias, salarios de miseria, muchas veces sin seguridad, como muestra el aumento de accidentes laborales y la emigración es la realidad que vivimos la juventud trabajadora, siendo esta situación todavía más acuciante si hablamos de las mujeres jóvenes de clase trabajadora. Para quienes están estudiando encontramos segregación y elitización en la aulas, aumento de tasas universitarias que cada vez restringen más que los hijos de las obreras puedan estudiar, restricciones en los estudios de FP, falta de medios desde las enseñanzas medias… Este es el panorama con el que nos encontramos día tras día y nuestro principal objetivo debe ser llegar a esa juventud trabajadora, la que está en la cadena de montaje, o la que repone ropa en el Zara, las jóvenes expulsadas de la universidad, los que luchan por una educación pública, de calidad y gratuita, por tener unos barrios habitables, por poder emanciparse, por un ocio sano y ajeno a los intereses mercantilistas. Debemos conseguir que esa juventud encuentre en la juventud comunista una herramienta útil en la que luchar por sus derechos y por un futuro y por ese objetivo trabajaremos sin descanso.

Ahora que se vuelve a cuestionar la necesidad de un Partido Comunista, debemos recoger con orgullo el hilo rojo de la historia. Somos herederos de las formas más avanzadas de organización del movimiento obrero, de los creadores del socialismo científico, de los constructores del Socialismo a lo largo del Siglo XX, de las heroicas militantes de la JSU y milicianos del ejército popular, de las luchadoras bajo la clandestinidad, así como hijos e hijas de todos los revolucionarios del mundo. Esta es una de nuestras grandezas y recogemos su legado para continuar la lucha con humildad pero con la cabeza bien alta de quien sabe que está dedicando su vida a la labor más bella, que es la transformación del mundo y el horizonte de un futuro sin clases sociales.

Asimismo debemos ser conscientes cuando tengamos momentos de cansancio, quemazón o los ánimos están bajos, que por luchar por nuestros mismos objetivos otras camaradas hace no tanto sufrieron cárcel, exilio y muerte en este propio Estado, y que en la actualidad sigue habiendo jóvenes revolucionarios que tienen que pagar con sangre sus anhelos por un mundo mejor.  Desde aquí, recordar al camarada Klaus Zapata, militante de la gloriosa Juventud Comunista Colombiana, recientemente asesinado. Por nuestros muertos ni un minuto de silencio, toda una vida de combate.
Como jóvenes comunistas tenemos una gran responsabilidad para nuestra clase y el futuro de nuestro país. Y debemos asumir esa responsabilidad con la convicción de que nuestra generación verá el Socialismo en España. Desde luego que este no vendrá por obra divina o por simple agotamiento del sistema, sino por la lucha consciente de la clase obrera con el resto de sectores populares, pero seremos nosotras y nosotros, como futuros cuadros del Partido Comunista, quienes tenemos la responsabilidad de dirigir esa revolución que está por venir. Por supuesto esto no sucederá de aquí a unos pocos años pero desde ya tenemos que ponernos a trabajar para hacer que ese momento sea lo más cercano en el tiempo posible, y los camaradas y las camaradas que tenéis ahora a vuestro lado deberán ser parte de  los futuros dirigentes de ese proceso .  Nuestra tarea como juventud comunista para lograrlo es intervenir en los centros de trabajo, en los institutos, facultades y barrios para organizar a nuestra clase por sus intereses inmediatos, para recuperar la movilización y empezar a conseguir victorias, para acumular fuerzas por el derrocamiento del capitalismo. Estoy seguro de que estaremos a la altura del momento histórico que nos ha tocado vivir.

Por supuesto no nos podemos olvidar de la heroica y constante lucha de las mujeres trabajadoras, contra la sobreexplotación a la que son sometidas, las mayores tasas de temporalidad y precariedad que sufren, la doble jornada, el intento de apropiación de sus cuerpos o el simple hecho de tener que gritar que no queremos una muerta más. Por eso, como dijo la camarada Anabel hace 3 años, desde la UJCE le declaramos la guerra al patrón y el patriarcado. Y como hemos analizado en este Congreso,  debemos ser conscientes que que el patriarcado también se encuentra de puertas adentro. Por ello será un compromiso de la dirección entrante hacer de la Juventud Comunista un  espacio completamente seguro para las mujeres de la organización y donde no tenga cabida ningún tipo de agresión machista.
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Tampoco quiero pasar por alto en esta intervención la gravísima situación que están padeciendo los migrantes que tratan de llegar a Europa. Personas que huyen del horror de las guerras provocadas por las propias potencias imperialistas y que tratan de sobrevivir tras el saqueo realizado por los diferentes monopolios. Mientras tanto, esos mismos países les deniegan su acogida, incumpliendo hasta los mínimos compromisos democráticos de las democracias burguesas. Como dijimos al principio, somos una sola clase más allá de fronteras, así que expresamos nuestra máxima solidaridad con las personas migrantes y señalamos a la UE y los EEUU como principales responsables del grave conflicto humanitario al que estamos asistiendo.

En ese mismo sentido, recalcamos la apuesta por la salida de euro, la UE y la OTAN. No puede haber ningún proyecto en favor de las clases populares dentro de estas estructuras imperialistas, algo que las comunistas tenemos sobradamente analizado, y que la gestión del gobierno de Syriza ha confirmado a quien no lo tuviese tan claro. Por eso solo podemos señalar como oportunistas a aquellas organizaciones que tratan de ocultar este debate a la clase obrera y que plantean una salida favorable para el pueblo en el seno de estas estructuras, con la gravedad que ello conlleva.

Camaradas, el camino a seguir nos lo hemos marcado en este Congreso. Debemos seguir creando poder popular, en los barrios, en las facultades, en los institutos, crear poder obrero en cada empresa, en cada centro de trabajo. Aglutinar esta verdadera Unidad popular para la consecución de una República de carácter antimonopolista y forma federal que reconozca la plurinacionalidad del Estado como camino inseparable de la necesaria revolución socialista que tenemos pendiente.

En lo interno hemos cerrado este ciclo con la incorporación de los camaradas de Pais Valencià, Euskadi y de Asturies que estaban fuera de la UJCE. Les damos una caluroso saludo  y estamos seguros que tras este Congreso salimos fortalecidos, y de que a partir del lunes vamos a salir con todavía más ganas e ilusión a trabajar en nuestro colectivo, en nuestro frente de masas para poner en práctica todo lo que hemos aprobado en este fin de semana. Por eso es fundamental que después de haber dado un debate con la máxima franqueza ahora actuemos con la máxima unidad, golpeando con un solo puño. Creemos firmemente en el centralismo democrático, y asumimos hasta sus últimas consecuencias el marxismo-leninismo, tanto como  herramienta para el análisis de la realidad como para organizarnos de la forma más eficiente acorde a nuestros objetivos.

Camaradas ,finalizamos este congreso con la firme convicción de que vamos a echar hasta el último aliento para alcanzar todo lo que aquí hemos acordado.
Por unha vida á altura das nosas loitas, per una vida a l’altura de les nostres lluites, gure borroken mailan dagoen bizitza batengatik…

El comunismo, es la juventud del mundo.
¡Viva la juventud comunista!
¡Viva el Partido Comunista!